jueves, 12 de enero de 2012

Entrevista a Maria José Losada, Traductora

Tal como hemos venido anunciando en nuestra cuenta de Facebook, los lectores han realizado una entrevista a María José Losada, traductora de nuestro sello Phoebe. Aquí os traemos el resultado de la entrevista. ¡Sin desperdicio!



1.- ¿Qué obra estás leyendo actualmente?
Estoy leyendo Una aventura secreta de Mary Balogh.

2.- ¿Cuántos idiomas manejas con soltura?
Depende de qué consideres «con soltura». En mi currículo aparecen castellano, gallego e inglés.

3.- ¿Traduces unilateralmente o bilateralmente? Es decir, ¿sólo traduces a la lengua de Cervantes o lo haces también del español a otros idiomas?
A nivel profesional sólo traduzco del inglés al castellano, principalmente porque considero que para traducir no es suficiente con dominar el idioma y saber el vocabulario, hay que tener ciertos conocimientos de narrativa y redacción en esa lengua.

4.- Durante el proceso de traducción, ¿te da tiempo a disfrutar del texto que lees, o tienes que leer antes o después la obra para ello?
Disfruto enormemente de todas las fases de mi trabajo, pero antes de abordar una traducción, siempre leo el libro en inglés de tirón. Después vuelvo a hacerlo varias veces más, ya en castellano, dado que mis traducciones las corrijo tres o cuatro veces antes de entregarlas.
De todas maneras tengo la enorme suerte de que me encanta leer. Según dice mi madre, cuando era pequeña leía hasta los papeles que me encontraba tirados por las calles.

5.- ¿Te da tiempo a leer todo lo que tienes pendiente?
Pufff, mi montón de lecturas pendientes es cada vez más alto. A ver si un mes de éstos me pongo al día.

6.- Supongo que una de tus aficiones es la lectura. ¿Cuales más?
Me encanta el cine clásico, jugar con los programas de retoque fotográfico, el diseño y la arquitectura; en particular la historia de la arquitectura. Los pilares de la tierra es una de mis novelas favoritas precisamente por ese motivo, aunque estoy enamorada del período de la Bauhaus en la Alemania entre ambas guerras mundiales por lo que ha supuesto para las generaciones posteriores en casi todos los campos.

7.- Los giros idiomáticos de determinadas expresiones, tal y como son las «made sentences» inglesas, que son similares a nuestros refranes, como por ejemplo, «To pay on the nail», que es similar a nuestro «Pagar a tocateja», ¿cómo las traduces? ¿haces una traducción libre o por el contrario te basas en las traducciones estándar?
En estos casos siempre opto por poner la expresión que signifique lo mismo en castellano —normalmente sí, suele ser una «frase hecha»—, aunque según la época en la que esté ambientada el libro es necesario tener especial cuidado al elegirla para no utilizar modernismos o modismos que no se correspondan. Las frases hechas también cambian con los tiempos.

8.- ¿Hasta qué punto haces traducción literal de un libro?
Mis traducciones no son nunca literales. En absoluto. Creo que el mejor elogio hacia una traducción es no tener nada que decir sobre ella y haberse fijado sólo en la trama propiamente dicha. Me explico: si un lector menciona la traducción de un libro quiere decir que es consciente de que se trata de una obra que no ha sido escrita originalmente en ese idioma y eso no es bueno. La mejor traducción es aquélla que no se percibe, que no se nota, que no toma protagonismo en ningún momento. Un libro traducido tiene que parecer haber sido escrito en el idioma en el que se está leyendo.

9.- ¿Te has propuesto escribir tú en alguna ocasión alguna obra?
No, nunca. Aunque de manera fortuita, casi jugando y por colaborar con la persona que lo organizaba —que es una buena amiga—, he participado recientemente en un concurso de microrelatos y, sorprendentemente para mí, mi aportación es una de las seleccionadas por el jurado.

10.- ¿Cuánto tiempo tardarías en traducir un libro de 300 páginas? Esas 300 páginas, ¿en cuántas se transforman en español?
Un libro traducido siempre consta de más páginas que el original en inglés porque en ese idioma las palabras y las frases son más cortas. Un libro estándar de 300 páginas vendría a tener entre 500.000 y 600.000 caracteres con espacios, lo que al final supone en torno a 320 páginas en castellano.
La traducción pura y dura ocuparía unas cuatro o cinco semanas de trabajo a jornada completa, pero a eso hay que añadir un mínimo de diez o quince días más para la corrección, algo que prefiero hacer cuando ya han transcurrido un par de semanas desde que finalicé la traducción para que me dé tiempo a alejarme del texto.

11.- ¿Por qué crees tú que la figura del traductor está tan desprestigiada entre los propios escritores?
¿Está desprestigiada? No tenía ni idea; tengo muchos amigos escritores y jamás me han comentado nada de eso; al contrario, siempre han valorado mucho mis consejos y trabajos.
Hum, quizá sería mejor preguntarle a un escritor ¿no crees?

12.- ¿Cómo traductora, crees tú que los profesionales que trabajan en esto están suficientemente formados en Traducción Literaria?
Creo que sí; al menos están tan formados en Redacción Literaria como la mayoría de los escritores.
De todas maneras, como en cualquier otro campo, supongo que existen buenos y malos profesionales. Un buen profesional intentará seguir formándose día a día, aprendiendo de aquí y de allí; nadie lo sabe todo.


2 comentarios:

  1. Una entrevista muy instructiva. Se saben muy pocas cosas de los traductores. Felicidades.

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